sábado, 31 de agosto de 2013

Sucesivos planes de magnicidio prueban que antichavismo no abandona la via violenta



 

Caracas, 29 Ago. AVN.- Las continuas conspiraciones que se entretejen desde el seno de la derecha nacional e internacional contra la Revolución Bolivariana, para acabarla, y así poder cambiar el sistema político venezolano, de corte socialista, al viejo modelo neoliberal, sumiso y acomodado a los intereses de Estados Unidos, son siempre una amenaza latente para la primera magistratura del país.
Los cuerpos de inteligencia venezolanos, entre ellos el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) ha logrado frustrar, desde 2004, varios planes de magnicidio contra el máximo líder de la Revolución, Hugo Chávez, y recientemente contra el Presidente de la República, Nicolás Maduro.
El caso más reciente, el quinto plan, fue descubierto por funcionarios del Sebin, que tras una larga investigación y acciones de inteligencia, lograron capturar el pasado 15 de agosto de 2013 a dos ciudadanos colombianos implicados directamente en el plan de magnicidio contra el Mandatario Nacional, Nicolás Maduro, y contra el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Diosdado Cabello.
Estos dos hombres, identificados como Víctor Johan Gueche Mosquera, de 22 años de edad, y Erick Leonardo Huertas Ríos, de 18, ingresaron al país el pasado 13 de agosto por San Antonio del Táchira y fueron capturados en el hotel Guaracarumbo, ubicado vía hacia Tejerías en el kilómetro 37 de la Carretera Panamericana, en el estado Miranda.
El ministro para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, general de División del Ejército, Miguel Rodríguez Torres, declaró en rueda de prensa efectuada el pasado lunes 26 de agosto, que los dos detenidos pertenecían a una organización criminal compuesta por 10 personas se encuentran plenamente identificadas por la Dirección de Inteligencia de Colombia.
Durante el operativo donde se detiene a estos dos hombres, el Sebin incautó dos fusiles R15 de fabricación estadounidense, dotados con miras telescópicas de tipo láser, 10 uniformes militares del Ejército venezolano con todas las insignias, así como fotografías del presidente Maduro junto y del titular de la AN.
El titular de Interior y Justicia comentó que los capturados eran dirigidos por Alejandro Caicedo Alfonso (alias David) desde el municipio Soacha, ubicado en la zona perimetral de Bogotá, capital de Colombia.
"Alias David es el enlace en la cárcel, con Óscar Alcantara González (alias Gancho Mosco), quien está detenido en Colombia desde marzo de 2013 y condenado por uso de menores de edad para comisión de delitos, entre ellos, homicidio, concierto para delinquir y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes (...) Alias David acompañó en el viaje desde Bogotá hasta Cúcuta a estos dos jóvenes que vinieron a Venezuela", explicó Rodríguez Torres.
Dentro de este plan hay un tercer implicado, un hombre de nacionalidad venezolana que fue identificado como: Carlos Salcedo, quien sería el responsable entregar a los mercenarios colombianos los dos bolsos negros en donde los efectivos del Sebin localizaron los fusiles R15.
La información aportada por el ministro Rodríguez Torres indica que este tercer hombre implicado en el plan magnicida, habría trasladado a los otros dos ya capturados, desde San Antonio del Táchira, hasta Valencia, estado Carabobo, para posteriormente movilizarlos hasta la ciudad de Los Teques en el estado Miranda.
Actualmente, Salcedo es buscado por las autoridades de seguridad venezolanas, que pusieron a disposición de la población los números telefónicos 0416-6291636, de la Sala de Operaciones del Sebin, y el 0212-5779266, de la Dirección Nacional de Investigación Estratégica del Sebin, para las personas que deseen aportar información sobre el paradero de este hombre.
El ministro Rodríguez Torres resaltó también, que dentro de las labores de inteligencia que ejecuta el Sebin para detectar a los involucrados en el plan magnicida, los funcionarios evalúan pistas e indicios que posiblemente mantienen otras personas de nacionalidad venezolana que están vinculadas con la extrema derecha del país.
Tras este último plan frustrado, el ministro Rodríguez Torres recalcó que el cerebro de estas operaciones es el terrorista Luis Posada Carriles, con quien otros individuos han articulado estas acciones en reuniones que solían sostener en la ciudad de Bogotá, Colombia.
Posada, prófugo de la justicia venezolana, tiene un pedido de extradición desde Venezuela y Cuba por la voladura de una aeronave de Cubana de Aviación en 1976, en la que fallecieron sus 73 pasajeros.
"Yo vengo denunciando de que esta conspiración se viene urdiendo desde Miami (Estados Unidos) en conexiones con Bogotá (Colombia) y que Álvaro Uribe Vélez, sin duda alguna, tiene conocimiento de todas estas cosas que están ocurriendo aquí (...) es un hombre que está ligado y tiene control sobre grupos narcotraficantes", recalcó el ministro.
Al descubrir esta nueva intentona, se hace pertinente mencionar cómo el acecho contra la Primera Magistratura de la República ha sido sistemático y reiterado.
Francotirador
Este martes 27 de agosto, el ministro Rodríguez Torres reveló el primero de los tres planes magnicidas que fueron descubiertos contra la figura del Presidente de la República Bolivariana.
El titular del despacho de Interior y Justicia, detalló que el primer plan frustrado ocurrió uno o dos años después del golpe de Estado de abril de 2002, cuando se gestó el golpe mediático contra Chávez, luego de varios meses de incertidumbre, caos y desestabilización, donde funcionarios estadounidenses apoyados por grupos económicos y empresarios venezolanos, vinculados a intereses extranjeros, lograron con el apoyo de una cúpula militar, secuestrar por unas horas al Presidente.
Rodríguez, quien fue nombrado como jefe del Sebin por el Presidente, Hugo Chávez, en julio del año 2009, reveló que este plan contra Chávez fue un caso del que "ni siquiera se llegó a hacer la denuncia pública", porque los detalles de ese caso, en ese momento, eran manejados solamente "por el comandante Chávez y mi persona".
En este primer plan registrado por los cuerpos de inteligencia venezolanos, se pretendía utilizar a una persona que se encontraba privada de libertad en la Penitenciaría General de Venezuela, ubicada en San Juan de Los Morros en el estado Guárico.
"Era un ladrón de vehículos blindados, lo iban a utilizar como franco tirador. Eso se procesó pero el caso se cayó, movieron al preso de un sitio a otro y la persona que lo estaba contratando se alejó. Le estaban pagando cinco millones de dólares. Eso fue hace ya diez años más o menos", comentó Rodríguez.
Daktari
El 9 de mayo de 2004 fue develado un plan magnicida de la derecha venezolana que fue apoyado por el entonces gobierno de Colombia dirigido por Álvaro Uribe Vélez. La misión era asesinar al presidente de la República, Hugo Chávez Frías.
La información recogida por la inteligencia venezolana detalla que la operación para frustrar aquel intento, se realizó las 2:30 de la madrugada, cuando funcionarios de la extinta Dirección de Inteligencia Policial (Disip), actual Sebin y la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) entraron a la hacienda Daktari, ubicada en una zona boscosa del municipio El Hatillo del estado Miranda, muy cerca del casco central Caracas, era propiedad de Robert Alonso, quien actualmente se encuentra prófugo de la justicia venezolana, vive en Miami, Estados Unidos, y se mantiene activo para conspirar contra Venezuela.
El operativo donde resultaron detenidos 153 paramilitares colombianos que pretendían asesinar al mandatario venezolano, se logró tras casi un año de pesquisas realizadas por este grupo de acciones especiales.
Los paramilitares tenían previsto concretar el atentado el 12 de mayo: un grupo élite asesinaría a Chávez durante una cena con banqueros en La Casona (residencia presidencial), otros irregulares asaltarían el Palacio de Miraflores y otros irían hasta los depósitos de armas ubicados en el Comando Regional Nº 5 de la Guardia Nacional y la base aérea de La Carlota. Un oficial de la aviación secuestraría una aeronave para bombardear la sede de gobierno.
Sin embargo, la actuación de las autoridades venezolanas permitió la detención de los mercenarios, entre los cuales, se encontraban al menos tres implicados en numerosos asesinatos en zonas campesinas de Colombia.
Durante el proceso de investigación, las autoridades de inteligencia venezolanas lograron detectar al grupo de políticos de la derecha venezolana que coordinaban el magnicidio contra el Presidente Chávez. Entre ellos aparecía el empresario Pedro Carmona Estanga, golpista que usurpó el poder en Miraflores durante el golpe de Estado contra Chávez en abril de 2002 y que disolvió todos los poderes públicos.
Además de políticos venezolanos, el expresidente de Colombia, Álvaro Uribe, y sus funcionarios de gobierno estaban también al tanto de la operación paramilitar de 2004. Las declaraciones del exdirector de informática del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), Rafael García, así lo confirmaron.
García, procesado en Colombia por sus nexos con el paramilitarismo, aseguró que miembros del gobierno de Uribe se mantenían en contacto con políticos venezolanos para planificar el magnicidio, que se realizaría con la colaboración de grupos irregulares infiltrados al país por el exdirector del DAS, Jorge Noguera, quien posteriormente fue condenado a 25 años de prisión por vínculos con las autodefensas colombianas (paramilitares).
Según García, el agente que utilizó Noguera para infiltrar a los paramilitares en Venezuela fue el exdirector del DAS en Cúcuta, Jorge Enrique Díaz, quien estableció contacto con Robert Alonso, dueño de la finca Daktari, organizador del "Plan Guarimba" e integrante entonces de la coalición de derecha denominada "Coordinadora Democrática".
Aunque en principio el gobierno de Uribe afirmó que ninguno de los detenidos tenían antecedentes penales, la versión fue rebatida por el entonces presidente del Congreso, Gustavo Petro, actual Alcalde Mayor de Bogotá, quien alertó que uno de los paramilitares, llamado José Feliciano Yépez, estaba identificado en Colombia con grupos terroristas y señalado por participar en la masacre de Colosó, en el departamento neogranadino de Sucre.
Después de esa revelación, la Casa de Nariño se vio obligada a admitir que 28 de los capturados en la finca Daktari habían prestado servicio militar en Colombia.
Chávez Abarca
El 1 de julio de 2010, efectivos del Sebin, logran la captura del terrorista salvadoreño Francisco Chávez Abarca, mano derecha del también terrorista Luis Posada Carriles. El delincuente que se encontraba solicitado por la Policía Internacional (Interpol) con código de difusión roja, fue detenido cuando intentaba ingresar con identidad falsa por el Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar en el estado Vargas.
Tras su detención, días después, el 7 de julio, el terrorista salvadoreño confesó haber sido contratado por el prófugo Luis Posada Carriles para realizar actos desestabilizadores en Venezuela. Abarca reveló que su enlace fue el guatelmateco Daniel Barrundia, relacionado con la Fundación Contrarrevolucionaria Cubano-Americana, ubicada en Miami, Estados Unidos.
Chávez Abarca era uno de los brazos ejecutores de Posada Carriles, y participó en los atentados con bomba que se ejecutaron contra hoteles y centros turísticos en La Habana, Cuba en 1997.
El terrorista colocó el 12 de abril de 1997 un artefacto de 600 gramos de C-4 (explosivo plástico) en la discoteca Aché del hotel Melía Cohíba, y 18 días después otro de 401 gramos en el piso 15 de la propia instalación.
Posteriormente, contrató a su coterráneo Raúl Cruz León, quien en septiembre puso bombas en los hoteles habaneros Copacabana, Chateau y Tritón, una de ellas causante de la muerte del turista italiano Fabio di Celmo.
El prontuario delictivo de Chávez Abarca incluye además sabotajes contra intereses cubanos en México y Bahamas, siempre bajo las órdenes del terrorista Luis Posada Carriles, prófugo de la justicia venezolana y autor confeso de la voladura en pleno vuelo de un avión cubano con 73 seres humanos a bordo.
"¿Qué quería en Venezuela. Este caballero vino para acá a matarme", expresó en ese momento el Presidente Chávez.
El entonces ministro para las Relaciones Interiores y Justicia, Tareck El Aissami, informó que este terrorista ya había sido contactado por "grupos fascistas de la contrarrevolución, quienes colaboraron o pretendían colaborar para estos propósitos oscuros y criminales".

Nuevo encargo para el 24 de julio
El pasado 31 de julio de 2013, el ministro Rodríguez Torres, ofreció detalles de los planes de magnicidio contra del presidente de la República, Nicolás Maduro.
Ese día, Rodríguez Torres destacó que el expresidente colombiano Álvaro Uribe, el exmandatario hondureño Roberto Micheletti (quien ocupó la presidencia de Honduras luego del golpe de Estado contra Manuel Zelaya), y el terrorista Luis Posada Carriles, están involucrados en los planes conspirativos contra el jefe de Estado venezolano.
Explicó que estas acciones se empezaron a gestar desde el pasado mes de abril, antes de las elecciones presidenciales, y agregó que las reuniones para diseñar este plan se efectuaron fuera de Venezuela, en países como Colombia, Panamá y Estados Unidos.
"La primera información que nos llega tiene fecha del 4 de abril de 2013. Ahí acordaron una reunión para crear un plan de acciones violentas en Venezuela antes de las elecciones. Los personajes mencionados son Álvaro Uribe, Roberto Micheletti, un delegado de (Luis) Posada Carriles, un oficial que presumimos activo de Colombia y presunto oficial de la CIA", comentó el Ministro.
"Entre el 21 de junio y el 8 de julio, tenemos registro de muchas llamadas de estos elementos con algún otro en Venezuela que estamos todavía investigando. Hablamos de cinco llamadas donde hablan de logística, de armas, de fechas, de prórroga, e inclusive habían cuadrado para ver si de alguna manera podían pasar las armas a Venezuela a través de alguno de los puertos venezolanos, cosa que no lograron",agregó Rodríguez.
Tras perder las elecciones el 14 de abril, el ministro detalló que se iniciaron una serie de reuniones en Bogotá, donde participaron ciudadanos cubanos residentes en Florida, Estados Unidos, donde ya se hablabaSucesivos del magnicidio que sería ejecutado el 24 de julio.
En ella participan Eduardo Macaya "Eddie", del Frente Patriótico Anticomunista de Miami, que es el enlace directo con Posada Carriles; "Julio", integrante del Comando F-4, un grupo armado que hace vida en Miami "que ha soñado con matar a Fidel Castro, Chávez y ahora Maduro"; y Many, un hombre de 80 años de edad, quien ofrece los recursos, unos 2,5 millones de dólares, aproximadamente.
"Comienzan a hablar de que ese magnicidio había que hacerlo el 24 de julio, y tiene una lógica absoluta. El 24 de julio ellos saben, porque es histórico, qué hace un Presidente ese día. El Presidente va a una ofrenda floral en el Panteón, de allí va a la Asamblea Nacional, va al desfile, es decir, que el Presidente se expone durante todo el día. Es una tradición. Saben exactamente qué hace el Presidente ese día", explicó.
En ese momento, el ministro indicó que que otra de las reuniones para planificar el magnicidio se hizo en el Hotel Holyday Inn Express en Bogotá, Colombia, el 22 de julio, cuando se habló sobre cambiar la fecha para ejecutar el plan.
"Bautizan a nuestro Presidente como 'El Baby', dado a que el plan se había develado y empiezan a hurgar por dónde se le está fugando la información. Cambian el plan, cambian la fecha, hacen otra reunión en las afueras del hotel mencionado al día siguiente a las 21:45 horas en un vehículo, donde inclusive piden que se hagan operaciones de inteligencia sobre el Palacio de Miraflores (en Caracas), fotografías del Palacio, para seguir haciendo inteligencia y correr la fecha de ejecución", detalló el ministro.
Rodríguez Torres advirtió entonces, que la nueva fecha para ejecutar el plan magnicida contra Maduro se habría fijado para la segunda quincena de agosto. El quinto plan fue frustrado el 15 de agosto.
Orlando Rangel Yustiz AVN 29/08/2013 14:02

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