domingo, 15 de diciembre de 2013

Tras 49 años de su partida la lucha libertaria del Comandante Carache está hecha millones


Foto archivo  
Caracas, 13 Dic. AVN.- Cuando apenas tenía 45 años de edad y su corazón latía fuerte por consolidar una revolución armada que trajera a Venezuela un sistema político donde el pueblo pudiera vivir en una verdadera justicia social, en ese justo momento, cuando más se le necesitaba, un disparo de fusil de manera accidental le causó la muerte al Comandante Carache, el "Chimiro" de sus camaradas, el jefe del frente guerrillero Simón Bolívar en las montañas de Lara y Portuguesa, el luchador Argimiro Gabaldon.
Fue un 13 de diciembre de 1964 cuando la muerte lo alcanzó. Pero años antes, cuando tenía 19 años de edad y vivía en El Tocuyo, estado Lara, fue el momento cuando Argimiro siguió su pasión libertaria para empeñar su convicción, ideología y palabra comunista en buscar un futuro más próspero para su patria.
No sabía "Chimiro" que su lucha unos 26 años después se vería truncada entre las montañas de Lara y Portuguesa, por una bala que se escaparía de forma accidental de uno de sus compañeros de lucha, el Comandante Zapata, Jesús "Chucho" Betancourt.
El 15 de julio de 1919 le daría la vida a Argimiro Enrique de La Santísima Trinidad Gabaldón Márquez, cuando su madre, Teresa Márquez Carrasqueño, lo diera a luz y su padre, el general Rafael José Gabaldón quien fue gobernador del estado Lara y líder de alzamientos en contra de la dictadura de Juan Vicente Gómez, lo recibiera en sus brazos como partero, en la Hacienda Santo Cristo, ubicada en Biscucuy, estado Portuguesa, lugar donde vivían.
Argimiro fue el octavo de 10 hijos. Su interés por los estudios y la formación política estuvo signado desde muy pequeño. Tras terminar los estudios de secundaria, Chimiro viaja hasta Argentina para estudiar arquitectura. En ese andar de universitario se adentra en los conocimientos sobre las luchas de clases, justo cuando Latinoamérica se removía por movimientos políticos de izquierda para acabar con las dictaduras militares y gobiernos autocráticos que mantenían reprimidas a las naciones del continente americano.
Despertar revolucionario
Sus intereses por la arquitectura se fueron disipando, y decide ir por la pintura, la literatura, la poesía, para luego inclinarse por vocación especial al periodismo. Argimiro se inspiró en la lucha de Granamericanos como Bolívar, Martí, Neruda y Sandino; y universales como Marx, Trotsky, Gandhi, entre otros que pulieron sus criterios ideológicos y militares.
Sin embargo, a pesar de que su vida terrenal se espantara con apenas cuatro décadas y media, fue precisamente su lucha política lo que lo dejó tallado en la historia, sobre todo aquella que hoy es reivindicada por la Revolución Bolivariana y que fue encarnada en la historia de la militancia comunista, los frentes de izquierda, quienes luchaban por un país verdaderamente libre, independiente y soberano para alcanzar la reivindicación de los derechos del pueblo.
Chimiro también fue nadador, pelotero, pescador, cazador y excursionista. Luego de pasar por Argentina y también Brasil, este jóven revolucionario regresa a Venezuela en 1945. Inicia así un nuevo camino que lo acompañaría con la práctica de las letras en distintas modalidades, el periodismo, la novelística, el cuento y la poesía; así se dedicó a entender la historia venezolana, para luego intentar cambiarla.
Se casó en 1948 con Luisa Martí. Ella tenía 16 años, él 27. Ese matrimonio le dio a ambos cuatro hijos: Carmen Dolores en honor a Dolores Ibárruri; Beatriz Krupskaya por la emperatriz de Rusia y por la esposa de Lenin; Alejandro por Alejandro Magno; y Tatiana por la bailarina rusa Tatiana Samoilova.
Durante estos años Gabaldón dio clases de historia y geografía de Venezuela en el Liceo Lisandro Alvarado del estado Lara, fue director de la Escuela Artesanal de Lara; fundador del liceo Fernando Delgado Lozano ubicado en Biscucuy y presidente del Concejo Municipal de Portuguesa tras la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.
Lucha armada por un sueño
Precisamente durante la dictadura de Pérez Jiménez, Argimiro fue el primero en plantear que no se trataba sólo de cambiar al dictador por otro gobernante, sino que había que ir a la raíz de ese acontecer para que los cambios fuesen trascendentes y no formales. Fue entonces cuando comenzó a discutir la tesis de la necesidad de la lucha armada, como respuesta a un gobierno represivo y criminal.
El triunfo de la Revolución cubana en 1959, fue una de las más grandes inspiraciones para Argimiro. Es así como el Comandante Carache plantea cambiar el rumbo de Venezuela bajo el ideal de la lucha armada, propuesta hecha durante la realización del III Congreso del Partido Comunista de Venezuela (PCV), del que fue Secretario General y miembro directivo de la Junta Electoral.
El "disparen primero y averigüen después" del entonces presidente del puntofijismo, Rómulo Betancourt, fue la gota que derramó el vaso de Chimiro y de la izquierda en el país, lo que motivó el surgimiento de la guerra del pueblo contra el régimen, en favor de la libertad.
Desde 1961 Argimiro asumió el compromiso de luchar con armas por el futuro de su país. Fue así como la toma de Humocaro (Lara), comandada por él en 1962, significó un hito en la historia de la lucha armada en Venezuela y de las reivindicaciones sociales a favor de los campesinos del país.
Desde entonces, el Comandante Carache condujo el Frente Guerrillero de Liberación Nacional Simón Bolívar, movimiento perteneciente a las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), cuyo motivo fue emprender la lucha armada contra los gobiernos puntofijistas desde las montañas de Humocaro, donde aquella bala le arrebatara la vida física, y de golpe lo sembrara para siempre en la conciencia de las luchas revolucionarias del pueblo, del campesino, del obrero.
Desde la montaña, el Comandante Carache dijo: "Somos la vida y la alegría, en tremenda lucha, contra la tristeza y la muerte (...) No soy un guerrero, nunca lo había pensado ser, amo la vida tranquila, pero si mi pueblo y mi patria necesitan guerreros, yo seré uno de ellos. Y este pueblo nuestro los ha parido por millones cuando los ha necesitado".
Sí, tenía razón Chimiro, ciertamente este pueblo ha parido millones, los mismos que hoy tras 49 años de su muerte, le dan vida a una Revolución, la Bolivariana, los mismos que hacen cada vez más tangible la verdadera justicia social encarnada en el pueblo que tanto anheló y por la que tanto luchó Argimiro Gabaldón.
Orlando Rangel Yustiz AVN 13/12/2013 09:54

No hay comentarios:

Publicar un comentario